Enrique Vásquez, profesor de la Universidad del Pacífico, se puso la camiseta de los niños y le tomó examen al Estado en el libro Los niños no visibles para el Estado”, sobre lo que hace y no hace por ellos. En el reportaje siguiente le pone la nota.

Aquí puedes ver la entrevista completa con Enrique Vásquez:

Imagínate que nadie te ve, que pides ayuda y nadie se da cuenta, porque eres invisible. Parece una pesadilla, pero es realidad para muchos niños y adolescentes en el Perú. A pesar de ser un adulto, Enrique Vásquez se puso la camiseta de estos chicos, y escribió un libro para que nadie, ni el Estado, diga que no sabía, que no vio nada.

Enrique Vásquez: Nosotros le hemos puesto a este libro “Los niños no visibles para el Estado” porque cuando uno ha mirado a estos niños no existen para las cuentas, están los burócratas, los ministros y los directores de los programas sociales pero cuando uno escarba, ¿cuánto se hacen por éstos niños? Nos hemos dado cuenta que casi nada.

El Estado gasta casi 5 mil millones de soles en programas sociales. Una cuarta parte está destinada a los niños pero, en verdad, sólo les llegan 750 millones.

Enrique Vásquez: Entonces se da algo contradictorio que, habiendo recursos, por ley, por norma o procedimientos, lamentablemente a veces el Estado es muy burocrático, eso significa que hay más personas que se dedican a pasar papeles que a brindar la ayuda efectiva hacia los niños.

¿Y quiénes son éstos chicos que el estado no ve?
Las madres adolescentes
Patricia: el apoyo es bueno pero es escaso, porque como nosotras somos mujeres embarazadas necesitamos muchas cosas. La alimentación es importante, a veces no hay medicinas, este es un centro que albergan chicas pero son pocas las embarazadas. Hay otros preventivos para chicas embarazadas, pero son pocas, son escasas y si es que hay no te reciben ahí veces por lo que ua están llenos.

Patricia lleva dos meses de embarazo y se alberga en uno de los centros preventivos para adolescentes embarazadas que tiene la Policía Nacional en Lima, el espacio ya no alcanza. El Estado parece que se olvidó de todas ellas.

Patricia: O sea para ellos, mientras que tus familiares no muevan tus papeles, ellos tampoco no hacen nada.

El trabajo infantil
- El Estado no apoya en nada a los niños y adolescentes trabajadores, lo que más rige son sus problemas de ellos.
- Ahora están queriendo erradicar el trabajo para los niños y adolescentes. En sí, lo que queremos es el trabajo digno que es un trabajo bueno. Lo que queremos es que ese trabajo no se erradique.
- Ellos no hacen por ejemplo un censo, porque ellos lo hacen solamente para saber la cantidad de pobladores que hay, pero no lo hacen para saber la cantidad de chicos que trabajan y en qué condiciones estamos trabajando.

Es cierto, el último censo fue la mejor muestra de que el Estado aún no quiere ver a éstos chicos.

Enrique Vásquez: Lamentablemente es una oportunidad perdida ¿no? Y habrá que esperar otros 10 años, tener otro gobierno, otros técnicos, para que realmente mejoren el cuestionario.

Los niños con discapacidad
Arturo: A mí me presentaron en 5 colegios y 4 de ellos no quisieron que estudie ahí. El Estado debe dar charlas a los profesores, o cosas así. La cosa no es asustarse con nosotros ¿no?

Éstos chicos han sido recibidos en el colegio Fe y Alegría 34 de Chorrillos, lamentablemente, no todos tienen la misma suerte. El Estado habla de inclusión pero no les brinda las condiciones apropiadas.

- Primero, debería ayudar a las personas con discapacidad en cuanto a lo que es sicológico, porque yo creo que deberían partir desde ahí. Si una persona quiere luchar, debería recibir ayuda sicológica para salir adelante.

Otros grupos de chicos invisibles para el Estado son aquellos infectados con VIH, el virus de Inmunodeficiencia humana.

Enrique Vásquez: “Como tiene el VIH, me va a contagiar”. ¿De dónde salió ese argumento? Es simplemente una cultura… perdón, descultura o incultura.

Y por si fuera poco, también quienes de niños fueron víctimas del terrorismo.

Enrique Vásquez: Estos niños han sido testigos de las matanzas de sus padres, de familiares. Y ellos están todavía silenciosos, ahora como jóvenes.

A principios de año el presidente dijo que los 85 programas sociales que hay en el país se unirían en 25, y así ahorraríamos mucha plata y habría mejor atención. Pero hoy, meses después, la cosa esta igual.

Enrique Vásquez: El gobierno de Alan yo diría que tiene buen discurso ¿no? pero no tiene capacidad de gestión para que realmente ese discurso se haga realidad. Tiene el dinero, y si ya tiene realmente, digamos, cómo hacerlo ¿qué es lo que falta? Recursos humanos calificados, gente que realmente administre de manera adecuada el dinero y lo lleven hacia la población más necesitada. Necesitamos gente que no sea corrupta, que sea moralmente sólida, técnicamente muy bien formada, y con una visión muy clara de qué hacer, cómo hacer y para qué hacer.

Dicen que no hay peor ciego que el que no quiere ver. Ojalá no sea el caso de los políticos y las autoridades adultas, que ahora sí, tienen los lentes para ver de una vez a quienes más necesitan de su apoyo.