Pocos países tienen un mar ideal para la tabla, como el Perú. Aprovechar nuestras olas no debe ser el privilegio de pocos, pues a más practicantes, más campeones. Por eso es importante difundir y abrir el deporte a todos, como saben bien Analí Gómez y su joven admiradora, Mafe.

Todos tenemos la oportunidad de cumplir nuestros sueños, sólo hay que seguir las señales, y claro, nunca echarse para atrás. Aunque bueno, si por ahí te caes, volver a pararse nada más.

“Me gusta el mar, parece que hubiera nacido en el agua. Yo toda mi vida he pasado cerca al mar y todo el rato he estado agua-agua. Hasta cuando tenía fiebre en invierno agua-agua-agua”.

Y éste es un sueño acuático que recién empieza.

Gustavo Solé (entrenador): Tiene una agilidad innata, se para al toque. Es una pantera.

Mafe acaba de cumplir 10 años. Hace 5 se subió a una tabla cuando su mamá, como de costumbre en el verano, bajó a la costa verde, allá en Macaca, a vender raspadillas.

“Aquí mi mamá hace la raspadilla, acá en esta pequeña cocina hace su miel y de ahí la llevo a la playa. A veces yo la ayudo y le ayudo a cocinar. Éste es mi diploma cuando concursé en San Bartolo, quedé segundo puesto: me regalaron mochila, licra y varias cosas. Y en el segundo campeonato también quedé segundo puesto. En unos años esa pared va a estar muy llena. Aquí está mi wetsuit, mi licra que me han regalado recién. Casi todos los de la playa me regalaron peta, wetsuit, tabla”.

Sin embargo, a veces el billete puede más en este deporte que aún es considerado de pitucos. Y es que el surf todavía no llega a todos. Los campeonatos por ejemplo tienen a Lima como sede principal, discriminando así a los competidores de provincia. Por suerte, a Mafe estas trabas le resbalan.

“Yo me siento como un pez en el agua”.

Gustavo Solé (entrenador): No es una principiante, ni hablar. Tiene 2 segundos puestos en 2 campeonatos nacionales en playas que corría por primera vez, osea imagínate si pudiera practicar, ir al sur y todo eso, tendrías resultados mejores.

Pero no es tan fácil. Cada vez más playas limitan el acceso, cerrándose en la Constitución y en las leyes.

“En el sur solamente conozco San Bartolo, pero me gustaría conocer Punta Hermosa, esas playas. Hay otras personas que me dicen Analí Gómez Ubos, y hay otras personas que me dicen que me parezco mucho a Analí. Yo quisiera ser como ella, como Analí. La conozco a Analí pero nunca he corrido con ella, la he visto correr en persona pero nunca he corrido con ella junta.

“Ya era hora que vinieran, son las 10 y no sé que cosa. Chau mamá”.

“Ayer no pude dormir porque estaba pensando en Punta Hermosa toda emocionada, por eso no pude dormir. Al último me quedé dormida. ¿A qué hora llegamos a Punta Hermosa? ¡Estoy ansiosa por llegar!”

“Ya llegamos”.

Y es que los muñecos no son por gusto. Analí Gómez, amiga de NAPA, la está esperando para hacer de esta visita una fantasía realizada.

Analí: ¿Primera vez que vienes acá a Punta Hermosa?

Mafe: Sí, solamente he ido a San Bartolo.

Analí: Ah sí, a la única playa del sur.

“Bueno Mafe, te voy a contar mi historia. Creo que la tuya está casi igual como mi situación. Al comienzo es un poco difícil, mi papá es pescador, mi mamá es ama de casa. Yo empecé a correr a los 11 años, a los 9 me metí a correr pero una vez me paré en la tabla y me gustó. Desde ahí comencé a correr tabla. Poco a poco me fui metiendo, no así seguido tanto como tú. Ojalá te metas un poco más seguido a la tabla, que sé que tú quieres lograr esto de ser profesional y creo que lo puedes hacer ya que tienes una tabla, tienes wetsuit, tienes todo. Y ahora vamos a ir al agua para darte un par de tips”.

«Creo que Mafe tiene un talento increíble, corre muy bien, nunca me imaginé que… ella se para, se va de costado y aparte es recontra afanosa, quiere ir donde hay olas, no se queda donde no hay olas y le dije: “Pucha, pero adentro es un poco fuerte, creo que todavía no da” – “No, vamo, vamo, vamo, que es la primera vez que estoy aquí, vamo, vamo, vamo. Recontra así, recontra afanosa que quiere ir a las olas, y eso es muy bueno ¿no? Muy buena actitud creo que tiene».

“Adiós Punta Hermosa”

¿Te divertiste?

“Sí”.

No hay duda de que en el mar la vida es más sabrosa, y más aun si vives tus sueños. Mafe o Analí Gómez II tiene sueños para rato y la energía suficiente para romper no sólo con las olas, sino también con los prejuicios que hay alrededor de la tabla.

“Cualquier persona puede correr, pobre, rica, con plata, no importa”.

¿Qué se necesita entonces?
«Amor para correr, tener mucho afecto, para qué. Si tú dices: “Sí, puedes” vas a poder, pero si dices: “No puedo” no vas a poder».

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