El pandillaje sigue tentando a muchos niños y adolescentes ganados por la rabia contra una sociedad injusta. Pero la rabia no mejora las cosas, más bien las empeora. Enseñar esta verdad, antes que sea muy tarde, es la meta de Elmo y Sullivan, a quienes te presentamos a continuación.

¿Y si no estuviéramos acá qué estarías haciendo?

“Ah, vagando en la calle, viendo tele, jugando play station”

“En mi casa molestando como siempre”

“Es mejor venir a la academia que estar andando por las calles”

“Si no estuviera acá no estuviera haciendo nada”

Estos chicos tienen algo en común, viven en barrios pobres y peligrosos de Lima donde caer en el pandillaje y la delincuencia es frecuente, pero ellos emplean su tiempo en el deporte y en ayudar a su comunidad ¿Cómo así? ¿Es gracias al gobierno, al congreso, a la iglesia? No, fueron dos ex pandilleros que dejaron la violencia de lado y se dedicaron a los chicos de su barrio.

Sullivan: Casi a los 11 años ya me comencé a involucrar con las pandillas y poco a poco fui, como se dice, involucrándome cada vez más, cada vez más hasta que llagamos a formar la pandilla, que se puede decir, que era la más fuerte de acá del distrito de El Agustino, la más temida en este caso q se llamaba “Los Picheiros”. Nosotros llegamos ha ser tan conocidos que llegamos ha ser la batuta de la barra de Alianza Lima. Yo he llegado a ser presidente de la barra de Alianza Lima y hemos estado metidos en mil y un problemas.

Tuve problemas con la justicia, le disparé a un pata y me fui preso al penal de “El Lurigancho” por 16 meses. Es un poquito, este, vergonzoso hablar de eso porque no me siento orgulloso de haber estado en ese lugar, mas bien, me da vergüenza, pero qué voy a hacer, es parte de mi pasado y ahí tuve todo el tiempo del mundo para pensar qué es lo que yo debería de hacer con esta gente.

Y al salir de la cárcel Sullivan fundó la asociación Martin Luther King. Un espacio para que los chicos desarrollen sus habilidades a través del deporte y de la cultura alejándose de la delincuencia y del pandillaje.

Sullivan: Un espacio en el cual pueden venir los jóvenes de cualquier espacio social acá nosotros no tenemos que si ha sido pandillero no, acá hay gente de toda clase, gente que no tiene problemas con las pandillas, gente que ha estado en pandillas. Lo único que nosotros les pedimos es que tengan deseos de superación. Y yo los veo a ellos muy bien y hay mucha gente que paraba arrancando carteras acá por las esquinas, paraban robando y ahorita se encuentran trabajando.

La academia de fútbol Martin Luther King alberga a muchos chicos de todas las edades. Ahora que no hay colegio entrenan todos los días, todos quieren ser mejores jugadores para algún un día jugar por su equipo en la liga de El Agustino.

“Ayuda a las personas que por ejemplo que se están yendo por un mal paso y para que jueguen fútbol acá”

“Es mejor venir acá antes que estar en las calles”

“Martin Luther King justamente en El Agustino es eso, tratar de que el chico se modere, que se encamine por el bien, que se aparte de las cosas malas, de las drogas, de las pandillas, de esas cosas nosotros tratamos de inculcarles que no conducen a nada bien”

Salivan: Qué quiero para el futuro de los chibolos… es que ellos todos sean hombres de bien, que de acá salgan personas con valores y que sepan respetar mucho al prójimo.

Elmo Molina: Elmo Molina, bueno, Elmo Molina era un tipo muy conocido y de una visión distinta, pensaba que era respetado pero mas bien entiendo ahora que era temido por la sociedad porque había hecho muchas pandillas en muchos distritos de Lima, porque tenía un record de violencia y hasta recompensa por parte de algunas comisarías, si me capturaban, de darle vacaciones a los que me capturaban.

Bueno yo recuerdo hasta ahora que cuando andaba por la calle vi a un tipo tirado en una esquina borracho, orinado, entonces cuando me iba acercando al tipo y lo veía ahí echado en el suelo vi mi rostro reflejado en esa persona, y bueno, me asusté tanto de que dije que no quería terminar de esa manera, que no era para mí.

Elmo trabaja para evitar que los chicos entren a las pandillas y para que trabajen para su comunidad. Con la Coperazione Internacionale COPI y la Municipalidad de Lima, Elmo organiza campeonatos de fulbito, campañas de limpieza de techos y talleres de prevención de desastres.

“Para prevenir los desastres naturales que por favor saquen las maderas o cosas que no sirvan de su techo para que no hayan accidentes”

“Que boten toda la basura que hay en su techo para poder sacarlo y poder prevenir todos los incendios y terremotos”

“Esas personas que tiene basura en su pecho no cuidan su vida”

Las experiencias malas de la vida enseñan y de ellas se puede aprender ha ayudar a otros.

Sullivan y Elmo no quieren ver a los chicos tropezar, a demás los chicos los escuchan porque fueron como ellos, del mismo barrio, con los mismos problemas, con los mismos sueños.

Salivan: Lo único que yo les diría es que traten de buscar un nuevo horizonte en su vida, que lo malo nos va a llevar simplemente o a la cárcel o al cementerio o a estar más con nuestra familia.

Elmo: A los jóvenes le dicen “cambia”, “no hagas esto”, yo lo que les digo siempre es que analicen lo que están haciendo y que hoy tienen 16 años y que mañana van a tener 17, 18 y luego van a ser viejos y si no se dan cuenta de que el tiempo cuando ellos quieran reaccionar para poder cambiar su estilo de vida va a ser tarde.

Elmo y Salivan no la han tenido fácil, pero la vida les dio otra oportunidad y ellos han sabido aprovecharla, ahora ellos ponen el hombro para que otros chicos salgan adelante y por cada uno que lo logra ellos obtienen su recompensa.

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