A diferencia de los gobiernos, que le han dado la espalda al campo por décadas, nuevos centros educativos tratan de preparar a la nueva generación para hacer del Perú nuevamente una potencia agrícola.


NAPA 44: Sembrar para crecer

Estas últimas semanas los precios de los alimentos han subido. Para el gobierno es culpa de los precios agrícolas internacionales pero si el Perú fuese todavía un país agrario podría parar su olla sin verse afectado. Pero ni este, ni los gobiernos anteriores la vieron y los chicos en el campo ya no quieren ser campesinos.

“Cuando sea grande me gustaría estudiar para chofer de maquina pesada”
“Me gustaría ser de grande profesora”
“Cuando esté grande me gustaría ser piloto”

El Perú tiene una cantidad importantes de terrenos para la agricultura, además de buen clima y agua la mayor parte del año. Los precios seguirán subiendo en los años por venir, y podría llegar a ser la bonanza de la nueva generación.
Pero debemos consumir lo que producimos y no depender de alimentos traídos de otros países.

Felizmente muchas personas y organizaciones ya lo entendieron hace tiempo y están trabajando con chicos para impulsar la agricultura peruana.

Alicia (Madre de familia): Que ellos están aprendiendo ya, cuando uno va a la chacra ya al menos ellos ya están viendo qué es lo que tiene, qué enfermedad le está agarrando a las platas o por decir sembramos vainita o fréjol ellos ya saben no.

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Huallampi es una pequeña comunidad en la sierra de Lima, a solo 3 horas de la capital. Allí han empezado clases los alumnos del centro de formación rural en alternancia instalado por Pro rural.

Vidal Salcedo: Viven aquí, se internan ¿no? ellos conviven con nosotros, comen, duermen, tienen horario de clases y todo y bueno se les da una educación integral. Esa es la diferencia porque es otro tipo de sistema educativo y también desarrollamos la parte técnica y la parte productiva.

En alternancia significa diferente.
Si, diferente, porque además de la educación que recibirían en cualquier colegio, ellos aprenden técnicas campesinas, para en el futuro trabajarlas como negocio.
“Porque arriba no le tomaba interés en el estudio, ya poco… no es como aquí, no es como aquí estar internado”
“Primero nos levantamos a las 6”
“De frente nos vamos al río”
“Después de lavarnos venimos a desayunar”
“Descansamos un ratito y a las 8 es la clase”
“Después estudiamos hasta que llegue las 10… hasta que llegue el almuerzo”
“Primero almorzamos de ahí ya un ratito descansamos”
“Y luego empezamos ahí con el estudio”
“Después de eso salimos recreo y de ahí empezamos a dormir ya”

Los chicos vienen de las comunidades cercanas a pasar por aquí 15 días. Luego, por el mismo espacio de tiempo, regresan a su comunidad y trabajan con sus padres.

“Los 15 días, en mi caso o sea, quisiera ayudar a mi papá a cortar las frutas y ayudarle a bajar y llenar y ayudar a mi mamá también”

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“Raspar, regar, cosechar”

“Voy a sacar monte, voy a raspar, voy a cortar los frutos todo eso”

Alternancia quiere decir poder escoger usos y costumbres sea de la modernidad, sea de los abuelos, para conquistar el bienestar.

Vidal Salcedo: Y lo que queremos nosotros con este tipo de colegios que los chicos no emigren ¿no? de las zonas rurales, que estén en sus medios que aquí también pueden desarrollar actividades y bueno, desarrollar el lugar mismo ¿no? con muchos proyectos productivos

Jóvenes listos para ganar en los mercados de alimentos, en el Perú, y en el resto del mundo.
Esa es la promesa de una forma de educación para hacer que el campo sea negocio.