Los climas extremos de muchas regiones del país revelan, cada año, la falta de previsión y ayuda de los diferentes niveles de gobierno. Una niña piurana reclama atención a los problemas causados por las lluvias recientes:



Como cada año, en Piura las lluvias cayeron en torrentes.

“Gritaban los niños, gritaban y lloraban porque el aguacero se venia durísimo.”

Y como cada año, la ayuda nunca llegó.

Rosa: Por acá por Simbilá no recibimos ni una ayuda, siempre nos mienten que nos van a dar calaminas pero no lo cumplen, los del gobierno no lo cumplen.

Simbilá es un pequeño poblado que queda en las afueras de Piura y allí viven Rosa y su familia.

Rosa: Todo se moja, esa vez en 15 minutos se hizo todas las calles feas las casas feas.

Cuando no se esta preparado para recibir a las lluvias, estas causan mucho daño. En regiones como Piura llueve todos los años, pero los gobiernos siguen sin preocuparse por los más necesitados.

Rosa: Hay bastantes zancudos en veces los niños se enferman el zancudo trae una enfermedad que le dicen el paludismo, esa enfermedad a veces los niños y no tienen recursos necesarios y sus padres no tiene dinero para que los lleven a una clínica.

Pese a todo, la valentía de grandes y chicos les permite seguir adelante, a la espera que el año próximo las autoridades nacionales, regionales y municipales, por fin, se acuerden de ellos.