Un guía adolescente de Tarapoto nos enseña una joya más del potencial turístico de nuestro país, las cataratas de Awashi Yacu.


NAPA 55: Santos en Awashiyacu

De Tarapoto su selva, de la selva sus cataratas, de las cataratas su guía.

Santos: Hola soy Santos, tengo 16 años y soy guía de las cataratas de Aucayacu.

Aquí en la selva alta de Tarapoto habitaba una tribu, el jefe tenía una hija de nombre awashi la cual estaba enamorada del guerrero más valiente de la tribu, pero su padre quería que se case con otro guerrero, así que para evitar una guerra dentro de la tribu se decidió que awashi no se case con nadie.. Awashi lloró tanto que sus lágrimas se convirtieron en las cataratas de Aucayacu, que significa lágrimas de mujer.

Santos se vino de Yurimaguas, su tierra natal hasta un restaurante turístico a un paso de las cataratas, y aquí está aprendiendo a guiar a los turistas.

Santos: Yo soy de Yurimaguas y hace dos años que he venido acá al restaurante de mi tío.

Santos: Porque a mi me gusta andar así trabajando por eso he venido a acomodarme acá con mi tío, acá estoy trabajando.

“El vino como trabajador a buscar trabajo, nosotros le hemos dado trabajo, está trabajando con nosotros, es un buen muchacho.”

Santos: Yo acá trabajando conozco cantidad de extranjero como también del Perú.

Santos: El agua que baja de las cataratas se va al Huallaga. Hay que cuidar la selva, no se lo contamine al agua. Es bacán ser guía de las cataratas.

Lo que santos tiene claro es que hay que cuidar las cataratas, el agua en fin todo el medio ambiente.

Santos: Si la selva es tan bonita ¿Por qué la gente quiere acabar con ella?

Pero ser guía de las cataratas de Acayacu no es solo trabajar sino también divertirse.

Santos: Chicos del Perú y esta es la catarata del Aucayacu, por eso vengan a conocerlo.

Oportunidades de turismo que en el Perú empiezan a crecer. Santos está listo