Capitaneadas por Vivian Baella, la selección juvenil de voley viajó hace una semana para competir en el mundial de juvenil en Tailandia, que empieza este viernes 3 de julio. Pero antes dejaron su mensaje a la fanaticada no adulta.


Clasificaron al Mundial el año pasado en su propia tierra, donde nunca un sudamericano de voley de menores había tenido tan buena acogida. Le ganaron a Uruguay, Paraguay, Argentina y Venezuela, todos los partidos por 3 sets a cero. Disputaron la final ante Brasil y rompieron en llanto al quedar subcampeonas. Aunque claro, igual para todos nosotros ya eran unas ganadoras.

Realmente creo que la alegría es de todas de haber clasificado a un mundial, pero realmente un poco tristes porque queríamos ganar este partido.

Estábamos súper nerviosas, no sabíamos cómo íbamos a jugar ante tanto público, no sabíamos, pero bueno, ahora sabemos que podemos mucho más.

Somos unidas, somos muy trabajadoras acá, en el campo y dónde sea.
Se quedaron con la espina y no pararon de entrenar duro y parejo los meses que siguieron, previos al Mundial de Tailandia, que empieza este viernes.

El mundial no es algo fácil ¿no? Pero estamos yendo con las ganas, fuerza, ánimo, que al equipo le va a servir, y bueno, sé que todo nos va a ir bien, hay que ponerle todo de nosotras.

Toda esta semana hemos faltado al colegio para entrenar doble horario. Los medios nos presionan un montón y la gente, el entrenador… El señor Mambo Park ha estado viniendo a ver los entrenamientos, entonces, de hecho se hacían más fuertes…

A Vivian Baella no hay necesidad de presentarla, a ella la conocimos hace dos años, cuando era la menor del equipo y luchaba por un puesto de titular. Hoy, es la flamante capitana del equipo que hace vibrar de emoción a los peruanos. Aunque ella sigue siento la misma chica linda y sencilla que conocimos cundo recién llegó de Tarapoto a Lima.

Vivian Baella: El año pasado fuimos campeones sudamericanos con la selección de Tarapoto y después de eso fue que me convocaron a la selección.
En ese tiempo yo tenía 14 años, ahora ya tengo 16 y ya pues, de hecho si ha cambiado un montón, me ha dado más madurez. El único
Sueño que tuve de chibola era llegar a la selección.
En cada partido que podía jugar, como era suplente, entonces cada punto que me ponían, como que siempre sentía nervios, como era la menor. Pero de ahí, ya se me fue pasando, yo, en mi mente solo estaba ganar.
Eymi (NAPA): ¿Y ahora que han pasado dos años tienes enamorado?

Vivian Baella: (Risas) No sé pues… Enamorado no pues, pero por ahí algún pretendiente,

Eymi (NAPA): ¿Un pretendiente? ¿En verdad yo me imagino que deben ser un montón de pretendientes o no?
Vivian Baella: Bueno eso si. (risas)

Y es que solamente en la página web de NAPA, Vivian ha recibido más de 300 mensajes de sus fans, que no solo la admiran como voleibolista.

Vivian Baella: Aquí está vía NAPA. Siempre veo esto. “Soy tu fan número uno, quiero decirte que sigas adelante, que eres la mejor de todas y te deseo suerte para el mundial. Me gusta tu carita de inocente.”

Así me dicen a cada rato.

Dice que si tuviera el día libre lo primero que haría sería dormir hasta muy tarde. Y es que Vivian no descansa, siempre está entrenando, jugando, ella sí se la cree, quiere ser la mejor, quiere que el Perú sea el mejor, debe ser por eso también que su popularidad crece, porque se hace querer.

Vivian Baella:Gracias a dios, supe llevarlo y ser igual. ¿No? como si no pasara nada.

Eymi (NAPA): ¿Tenías miedo de perder tu humildad?
Vivian Baella: Si, en algún momento si. No sé y fácil cambio sin darme cuenta, ¿no? Pero no, yo siento que estoy igual.

Eymi (NAPA): ¿A cuántos contactos tienes en el msn?
Vivian Baella: Tenía mil y algo pero con la nueva versión puedo eliminar, me quedé con 300 y algo. Cuando tengo eso, mi momento de estar colérica, trato de cambiar. No importa de la cara para afuera. Pero no, siempre mostrando una sonrisa.

Orgullosa de ser riojana, de la selva del Perú, también defendió a su gente.

Vivian Baella: No estaba en contra de que vengan los extranjeros a querer explotar sino que lo que a ellos les enojaba era que el Gobierno a debido consultar. Es como que cualquier persona venga y disponga que va a hacer en el patio de tu casa.
Muchos deportistas no entienden que vestir la rojiblanca, más que responsabilidad, es satisfacción, es el orgullo que tenemos de ser peruanos aunque a veces se nos olvida.

Vivian Baella: Me siento muy halagada de que las demás personas como que se identifiquen conmigo y eso mismo, me da más ganas de esforzarme más porque tener puesta la camiseta del Perú no es cualquier cosa, estoy representando a todos los peruanos y a un montón de chicas, que tal vez, quisieran estar en mi lugar.

No se cree ídola, ni famosa, pero como figura de su generación, tiene derecho hablar y ser escuchada.

Vivian Baella: Piensen en su futuro, no yo cuando llegué pensé en mi futuro, ¿no?
Porque, de hecho esto, lo que hemos logrado, no a todas a las chicas no va a abrir muchas puertas, universidades, fácil universidades extranjeras. Yo creo que tienen que ponerse pensar en eso también, no solo en la diversión, en el placer. Sino que piensen en el futuro. Y, nada, que se alejen de los vicios.

El debut de nuestro equipo nacional de menores es con el poderoso equipo Chino, tres veces campeona mundial de esta categoría. Al día siguiente enfrentarán a Turquía, campeona de Europa, o sea que su serie está bien yuca, pero ellas no pierden la fe y aguardan atentas a sus rivales de turno.

El entrenador quiere quedar entre las ocho primeras, que eso seria ganar a Túnez y a Turquía.

Que no desconfíen de nosotras, que nosotros vamos a dar todo, vamos a sudar la camiseta, por algo estamos usando la blanquiroja ¿no? Para dejar todo en la cancha.

Vivian Baella: Decirles también que nos apoyen en este mundial. Y de verdad que, sus ánimos desde acá nos van a ayudar mucho para ganar cada partido.

Los triunfos alegran un país entero, aunque sea un momento nos hacen olvidar los malos ratos. Sin embargo hay algo más importante, y es que ellas se están rajando por lograr lo que algunos deportistas adultos ni siquiera entienden. Que viva nuestro país, Arriba Perú.