Llueve sobre mojado
Medio Ambiente, Política, Ralp León Arias, Reportajes Lunes, 1 Febrero 2010
La falta de políticas serias de prevención por parte de nuestras autoridades y su falta de reacción frente a las desasatres ocurridos por las constantes lluvias en el sur del Perú sobre todo en Cusco dieron como saldo 10 muertos, 800 dannificados y 2000 turistas atrapados en Machu Picchu. Lo peor de todo es que sabía de antemano que las lluvias este año vendrían con fuerza, pero se hizo muy poco o nada. ¿Hasta cuándo autoridades?
Como todos los años, durante los tres primeros meses, es temporada de fuertes lluvias en costa, sierra y selva, que ocasionan grandes inundaciones, desbordes de ríos y huaycos. En lo que va del año, estos fenómenos ya han cobrado la vida de seis personas en Huancavelica, la primera semana de enero; una en Puno y diez personas en Cusco durante esta semana, entre las que se encuentran una turista argentina y su nieto, además de un niño de apenas seis meses de nacido. Asimismo, según Defensa Civil, las inundaciones, huaycos y desbordes, han dejado en Huancavelica, 384 damnificados y 1332 solo en Cusco. Además en la ciudad imperial, hay varias casas y negocios destruidos, 2 500 hectáreas de campos de cultivos afectados y puentes, carreteras y vías destruidos o seriamente dañadas, como la ruta del tren que va hacia Machu Picchu, convirtiendo el Cusco, la región más golpeada por estos fenómenos. Como todos los años, también, la respuesta por parte de autoridades locales, regionales y nacionales, frente a estos fenómenos naturales es tardía e insuficiente.
Y es que, a pesar del anuncio que significó el huayco que cayó en Ayacucho el último mes del año pasado y que dejó 8 muertos, para estar atentos al impacto de la temporada de lluvias, nadie hizo nada: Las autoridades han reaccionado solo después de las muertes y de las cuantiosas pérdidas, declarando las regiones afectadas en emergencia y desviando fondos sobrantes de el canon minero para la atención de damnificados. Esto está bien por una parte, sin embargo respuestas efectivas frente a estos fenómenos no deben darse después de que sucedan, si no antes. Y es que en el Perú hace rato, no hay políticas serias de prevención, que dispongan de recursos humanos y económicos para la construcción de muros de contención, limpieza de ríos, reubicación de viviendas, construcción de canales para la filtración de agua. antes de la llegada de la temporada de lluvias.
Como siempre la culpa se la echan a Defensa Civil, a los Gobiernos Locales o Regionales. Es cierto que tienen responsabilidad para paliar los efectos de las lluvias, y crear una cultura de prevención impulsando el papel de la población en este tema; pero responsabilidad, también la tienen por ejemplo, el Ministerio de Transportes y Comunicación, que desde antes de estos meses debió idear una estrategia efectiva para que evitar que se repita la historia de los 1500 turistas varados en Machu Picchu esta semana; el Ministerio de Agricultura para encontrar mecanismo de defensa de cultivos, sustentos de muchas familias pobres de las regiones afectadas; el Ministerio de Educación para fortalecer desde las escuelas la cultura de prevención que necesitamos todos los años, el Ministerio de Vivienda que debiera velar por el derecho a tener una casa, barrio o comunidad segura, y el Presidente de la república, al no tomar la iniciativa de cuidar por la seguridad de todos los peruanos frente a fenómenos conocidos y anunciados. Frente al anuncio de que estos fenómenos continuaran con la misma o mayor intensidad en la sierra y selva central durante febrero, y al norte del país en marzo, es hora que las autoridades junto con la población organizada, cumplan con su deber.
Por todo esto las muertes y los daños materiales sí tienen responsables, son las autoridades que no planean y no previenen estos fenómenos naturales. Es tarea importante para la nueva generación exigir de sus autoridades trabajos preventivos en zonas que se sabe de ante mano sufrirán por los fenómenos naturales y estar informados para saber cómo actuar cuando estos sucedan. Solo así se cuidará verdaderamente del bienestar de todos.






















Miércoles, 3 Febrero 2010 - 23:26
Es una pena la falta de prevencion y la tardia respuesta para ayudar a los damnificados. Ojala las lluvia sno cuasen mas daños en otros lugares. El gobierno deberia poner el mismo interes en ayudar a los peruanos en desgracias por las lluvias como lo hizo ocn los turistas de Machupichu.