Hoy nuestro país celebra la “Fiesta del Sol” o Inti Raymi”. Un espectáculo impresionante donde turistas extranjeros y peruanos disfrutan de la riqueza de nuestras tradiciones y costumbres.

¡Cusco está de fiesta! Como cada año, hoy, la fortaleza de Sacsayhuamán será escenario de la escenificación del tradicional Inti Raymi o Fiesta del Sol, la cual se remonta al tiempo del incanato. Este año se espera que lleguen unos 3850 espectadores, entre turistas extranjeros, nacionales y pobladores de la zona. Lo mejor es que este año más de 380 entradas para ver este espectáculo fueron repartidos entre no adultos campesinos y aquellos que viven en albergues o son pacientes de hospitales.

Pero… ¿cómo era esta celebración en el tiempo de los incas? Según el cronista Inca Garcilaso de la Vega, esta fiesta se celebraba siempre a mitad del año para conmemorar el origen mítico del Inca, según ellos, hijo del sol. A la fiesta asistían todas las personas de la ciudad de Cusco, especialmente los “curacas” o jefes de los poblados, quienes traían ofrendas para el Inca y su familia real.

Ese día, el Inca y toda su familia esperaban descalzos la llegada de los primeros rayos del sol después del invierno, recibiéndolos en cunclillas y con los brazos abiertos. Luego se dirigían al Coricancha o “Templo del Sol”, para adorar al astro rey. Ahí realizaban sacrificaban animales y realizaban ofrendas para que las siembras y cosechas de ese año sean muy buenas.

Y ahora, ¿cómo es?

Con la llegada de los españoles al Imperio del Tahuantinsuyo, se prohibió la realización de esta fiesta pues ellos la consideraban “pagana” y ofensiva contra la fe cristiana. Fue recién en 1944 que se restituyó esta fiesta, pues su valor histórico y cultural es invaluable.

En la recreación del Inti Raymi, un Inca ficticio le rinde tributo al sol con cantos y oraciones. Mientras tanto, el público espera en la plaza de Sacsayhuamán la llegada del cortejo –tipo procesión- que lleva al Inca en andas. Luego se realiza el sacrifico de una alpaca y se vuele a invocar al sol. Una fiesta que sin duda vale la pena disfrutarla de cerca.

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