Vichama, una civilización sin guerras
Cultura, Noticia Jueves, 16 febrero 2012Los antiguos pescadores y agricultores de Vichama en Huaura no tenían necesidades de formar un ejército. Imágenes demuestran que lo importante en esta cultura era el cariño y el afecto entre los pobladores.

Según cuenta la leyenda, Vichama fue un dios que convertía en piedra a sus enemigos. A él lo adoraban en las ciudades de la Civilización Caral, la más antigua del mundo andino, y por eso una de estas ciudades lleva su nombre. Vichama fue una antigua ciudad agrícola y pesquera de 4 200 años de antigüedad, que se encuentra en el Km. 159 de la Panamericana norte en el distrito de Végueta en la provincia limeña de Huaura.
En el 2005, El Instituto Nacional de Cultura (INC) declaró Patrimonio Cultural de la Nación a este sitio arqueológico pero los trabajos para su restauración empezaron hace 5 años, por eso, el pasado fin de semana se festejó con un Vichama Raymi (Fiesta de Vichama) el quinto aniversario del inicio de estos trabajos. También se presentó los avances del descubrimiento del Edificio de las Cornisas y un Museo de artesanía, totora y junco.
Además de los monumentos se encontraron restos de animales como venados condimentados con ají, pallar, camote y plantas medicinales. Al ser una civilización pesquera, ellos se alimentaban con pescados como la anchoveta, que preparaban con sal. En Vichama vivían aproximadamente 100 personas que vestían trajes de algodón, uno de sus productos característicos.
Pero algo muy importante de estos trabajos es que no se ha encontrado ni una sola arma de guerra ni evidencias de batallas lo que hace suponer que esta civilización nunca tuvo la necesidad de formar un ejército para enfrentarse con otros pueblos. Esto también ayuda a determinar la causa de su desaparición. No fueron conquistados por otros pueblos, sino que desaparecieron por problemas internos, pues los edificios demuestran que fueron abandonados y que luego se derrumbaron por el tiempo.
Se han encontrado también imágenes de una mujer amamantando a su bebé así como un hombre que tiene una mano que lo abraza, estas imágenes representarían el cariño y la fraternidad que existía en esta civilización.





















