Inaceptable. El arzobispado de Lima no renovó el permiso para que el padre Gastón Garatea pueda hacer misas y dar sacramentos. Todo porque el padre Garatea dijo que estaba de acuerdo con la unión entre homosexuales.

El padre Gastón Garatea siempre defendió los derechos humanos. Estuvo cerca de los más excluidos del país, como miembro de la Comisión de la Verdad y Reconciliación. Y fiel a sus ideas de tolerancia y amor al prójimo desde la iglesia, hace poco declaró estar de acuerdo con la unión entre parejas homosexuales.

Por estas ideas y porque no tienen miedo expresarlas, el arzobispo Juan Luis Cipriani, jefe de la iglesia peruana, decidió no renovarle licencia, con la excusa de que sus declaraciones van en contra de la tradición de la Iglesia. Y sin la licencia el padre Garatea no puede hacer misas y otras funciones de sacerdote en Lima.
La licencia del padre Gastón Garatea venció el 11 de diciembre del año pasado.

Otra excusa de Cipriani para impedir que Gastón Garatea siga haciendo sus labores, es que manifestó que a veces en la Iglesia se preocupan más por la ley que por el espíritu. Además por trabajar por las políticas sociales, combatir la corrupción y la violación de derechos humanos que significó la dictadura de Fujimori. Y como el arzobispo Cipriani jamás defendió a los más pobres y justificó la dictadura fujimorista, todo indica que no le conviene tener padres de la calidad ética de Gaston Garatea.

Hay muchas personas que están en desacuerdo con esta decisión. Por eso algunos artistas, autoridades e intelectuales alzaron su voz y se unieron a favor del padre Garatea, pues consideran que él ha dado su vida a la iglesia, ha protegido los derechos humanos y ha ayudado en la construcción de la democracia en el Perú.
La sanción dice que el padre Gastón no puede ejercer sus funciones en Lima, pero sí en provincias.

Desde NAPA creemos que este es un atropello autoritario del arzobispo Cipriani, quien como jefe de la iglesia peruana no demuestra tolerancia ni respeto por las opiniones distintas. Gastón Garatea es un miembro de la Iglesia que sí se interesa por los verdaderos problemas de nuestra sociedad y de nuestro país fiel a la fe que sigue.