La contaminación, las embarcaciones de turistas y algunos animales que se comen sus huevos amenazan la vida de la Rana Gigante del Lago Titicaca. Esta es una especie única en Perú y Bolivia, así que es hora de protegerla.

Foto: Arkive

Foto: Arkive

La Rana Gigante del Lago Titicaca, vive siempre bajo el agua. No sale a la superficie. Por eso, a diferencia de otros anfibios, no tiene pulmones para respirar. ¿Cómo hace entonces? La Rana Gigante respira por su piel que es abultada y arrugada parecida a ropa amontonada y sin planchar. Por esta piel es donde recibe el oxígeno que necesita para vivir.

Lo más bacán de esta especie de rana, es que es endémica, o sea solo existe en el Lago Titicaca, en Perú y Bolivia. Puede llegar a medir 30 centímetros, aunque se han visto ranas que llegan hasta los 50 centímetros.

Sin embargo, ahora la Rana Gigante está en peligro constante. Una de las causas que la afecta es la contaminación que sufre el Titicaca, debido a que se bota basura y aguas residuales, o sea las aguas cochinas que usan las fábricas y las que usamos en los baños. Encima se bota basura sólida, lo que hace que disminuya el oxígeno en el agua del lago.

Además, las embarcaciones de los turistas que llegan a visitar el lago también destruyen el ecosistema de las ranas. La aparición de nuevas especies como la trucha que se come los huevos de estas ranas, también son un factor de peligro.
Otra causa del peligro que en el que viven las Ranas Gigantes, es que mucha gente las caza para prepararlos en platos “típicos”. Achoradazo.

Pero eso no es lo más maleado: Muchas ranas son traídas a Lima donde se preparan extractos o jugos de rana. Y es que la gente cree que estos extractos donde beneficios para el cerebro o para las relaciones sexuales. Hasta le llaman “Viagra Peruano”.

Para las autoridades de la Reserva Nacional del Titicaca, la Rana Gigante está desapareciendo por el ataque de un hongo llamado científicamente Batrachochytrium dendrobatidis. Este hongo ataca a la sangre y les produce problemas en el corazón.

Felizmente, el parque zoológico de Huachipa y la Universidad Cayetano Heredia junto a especialistas del zoológico de Denver – EE.UU. realizan estudios de la Rana Gigante y crían en cautiverio de renacuajos para preservar esta especie.

Jacques Cousteau descubrió a la Rana Gigante

Jacques Cousteau

Jacques Cousteau

Jacques Cousteau fue un científico francés que viajo por el mundo haciendo películas documentales donde mostraba las maravillas del mundo submarino. En Perú hizo un documental que dio a conocer por primera vez a la Rana Gigante en los años 70. Cousteau llegó a filmar a una de estas ranas que medía 50 centímetros. Recontra grande en comparación a otras.

Por eso este ejemplar es valioso para el equilibrio ecológico del Lago Titicaca. Es hora que el Ministerio del Ambiente haga más esfuerzos para detener su extinción.

Pero también en chamba de los peruanos y bolivianos dejar de contaminar el Titicaca, pues no solo la Rana Gigante puede estar en peligro, si no también otras especies y hasta los pobladores que viven en el lago navegable más alto del mundo.