Una carretera que pone en peligro el Parque Nacional del Alto Purus -hogar de poblaciones indígenas, algunos no contactados-, está a punto de construirse. Todo en un lugar donde no hay actividades productivas pero sí valiosos árboles de caoba. ¿Para qué? Unir a Perú y Brasil.

El territorio indígena de Purus está ubicado en la Provincia de Purus, en Ucayalli. Ahí se encuentra la Reserva Comunal Purus y el Parque Nacional Alto Purus, donde muchas poblaciones indígenas -algunas en aislamiento voluntario- viven en armonía con la naturaleza. Este parque alberga recursos muy valiosos, como los grandes árboles de caoba y fuentes de agua como ríos y lagunas.

Pero en esa zona se busca construir la carretera Iñapari-Purus para unir a Perú y Brasil. Una carretera que atravesará tanto la Reserva como el Parque del Alto Purus y que representa un peligro para los indígenas que viven ahí. ¿Por qué? Para ellos la carretera –el cemento y el ladrillo- significa una grave alteración a su ecosistema pues se destruirá bosques y caminos naturales.

Ellos dicen que no necesitan esta carretera -que abrirá caminos hacia la ciudad-, pues viven tranquilos en su mundo. Además, actualmente cuentan con conexiones naturales como ríos y caminos rurales ampliados y mejorados por los propios lugareños. Tal como lo dice Arsenio Calle, Jefe de este Parque Nacional: “En Purús no se justifica una carretera. No existe ninguna actividad productiva, hablan de conectividad pero simplemente buscan promover una actividad extractivista con la destrucción de los bosques”. O sea, la tala de árboles.

Él junto a otros representantes de esta Reserva llegaron a Lima para participar en una Audiencia Pública movida por la Comisión de Pueblos Indígenas, Andinos, Amazónicos y Afroperuanos del Congreso. Ahí mostraron nuevamente su rechazo a esta carretera y pidieron se impulse actividades autosostenibles que no afecten la biodiversidad y puedan ser realizadas por los indígenas de la zona.

Datazo

El Parque Nacional del Alto Purus es la única reserva que aún se mantiene en condición natural. El 80% de su población es indígena, gran parte de ella en aislamiento voluntario. El PNAP representa un camino natural para ellos, quienes contantemente se mueven entre Perú y Brasil, donde también hay Reservas Naturales que los protegen